domingo, 18 de julio de 2027

16º Domingo del Tiempo Ordinario

Ciclo B

Primera lectura

Reuniré el resto de mis ovejas, y les pondré pastores

Lectura del libro de Jeremías.

¡Ay de los pastores que dispersan y dejan que se pierdan las ovejas de mi rebaño! —

oráculo del Señor—.

Por tanto, esto dice el Señor, Dios de Israel a los pastores que pastorean a mi pueblo:

«Vosotros dispersasteis mis ovejas y las dejasteis ir sin preocuparos de ellas. Así que

voy a pediros cuentas por la maldad de vuestras acciones —oráculo del Señor—.

Yo mismo reuniré el resto de mis ovejas de todos los países adonde las expulsé, y las

volveré a traer a sus dehesas para que crezcan y se multipliquen. Les pondré pastores

que las apacienten, y ya no temerán ni se espantarán. Ninguna se perderá —oráculo del

Señor—».

Mirad que llegan días —oráculo del Señor—

en que daré a David un vástago legítimo:

reinará como monarca prudente,

con justicia y derecho en la tierra.

En sus días se salvará Judá,

Israel habitará seguro.

Y le pondrán este nombre:

«El-Señor-nuestra-justicia».

Palabra de Dios.

Salmo responsorial

R. El Señor es mi pastor, nada me falta.

V. El Señor es mi pastor, nada me falta:

en verdes praderas me hace recostar;

me conduce hacia fuentes tranquilas

y repara mis fuerzas. R.

V. Me guía por el sendero justo,

por el honor de su nombre.

Aunque camine por cañadas oscuras,

nada temo, porque tú vas conmigo:

tu vara y tu cayado me sosiegan. R.

V. Preparas una mesa ante mí,

enfrente de mis enemigos;

me unges la cabeza con perfume,

y mi copa rebosa. R.

V. Tu bondad y tu misericordia me acompañan

todos los días de mi vida,

y habitaré en la casa del Señor

por años sin término. R.

Segunda lectura

Él es nuestra paz: el que de los dos pueblos ha hecho uno

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Efesios.

Hermanos:

Ahora, gracias a Cristo Jesús, los que un tiempo estabais lejos estáis cerca por la sangre

de Cristo.

Él es nuestra paz: el que de los dos pueblos ha hecho uno, derribando en su cuerpo de

carne el muro que los separaba: la enemistad.

Él ha abolido la ley con sus mandamientos y decretos, para crear, de los dos, en sí

mismo, un único hombre nuevo, haciendo las paces. Reconcilió con Dios a los dos,

uniéndolos en un solo cuerpo mediante la cruz, dando muerte, en él, a la hostilidad.

Vino a anunciar la paz: paz a vosotros los de lejos, paz también a los de cerca. Así, unos

y otros, podemos acercarnos al Padre por medio de él en un mismo Espíritu.

Palabra de Dios.

Aleluya

R. Aleluya, aleluya, aleluya. V. Mis ovejas escuchan mi voz —dice el Señor—, y yo las conozco, y ellas me siguen. R.

Evangelio

Andaban como ovejas que no tienen pastor

+ Lectura del santo Evangelio según san Marcos.

En aquel tiempo, los apóstoles volvieron a reunirse con Jesús, y le contaron todo lo que

habían hecho y enseñado.

Él les dijo:

«Venid vosotros a solas a un lugar desierto a descansar un poco».

Porque eran tantos los que iban y venían, que no encontraban tiempo ni para comer.

Se fueron en barca a solas a un lugar desierto.

Muchos los vieron marcharse y los reconocieron; entonces de todas las aldeas fueron

corriendo por tierra a aquel sitio y se les adelantaron. Al desembarcar, Jesús vio una

multitud y se compadeció de ella, porque andaban como ovejas que no tienen pastor; y

se puso a enseñarles muchas cosas.

Palabra del Señor.

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