Primera lectura
Me desposaré contigo para siempre
Lectura de la profecía de Oseas.
Esto dice el Señor:
«Yo la llevo al desierto, le hablo al corazón.
Allí responderá como en los días de su juventud,
como el día de su salida de Egipto.
Me desposaré contigo para siempre,
me desposaré contigo
en justicia y en derecho,
en misericordia y en ternura,
me desposaré contigo en fidelidad
y conocerás al Señor».
Palabra de Dios.
Salmo responsorial
R. El Señor es compasivo y misericordioso.
V. Bendice, alma mía, al Señor,
y todo mi ser a su santo nombre.
Bendice, alma mía, al Señor,
y no olvides sus beneficios. R.
V. Él perdona todas tus culpas
y cura todas tus enfermedades;
él rescata tu vida de la fosa,
y te colma de gracia y de ternura. R.
V. El Señor es compasivo y misericordioso,
lento a la ira y rico en clemencia.
No nos trata como merecen nuestros pecados
ni nos paga según nuestras culpas. R.
V. Como dista el oriente del ocaso,
así aleja de nosotros nuestros delitos.
Como un padre siente ternura por sus hijos,
siente el Señor ternura por los que lo temen. R.
Segunda lectura
Sois carta de Cristo, redactada por nuestro ministerio
Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los Corintios.
Hermanos:
¿Necesitamos presentaros o pediros cartas de recomendación?
Vosotros sois nuestra carta, escrita en nuestros corazones, conocida y leída por todo el
mundo. Es evidente que sois carta de Cristo, redactada por nuestro ministerio, escrita no
con tinta, sino con el Espíritu de Dios vivo; no en tablas de piedra, sino en las tablas de
corazones de carne.
Pero esta confianza la tenemos ante Dios por Cristo; no es que por nosotros mismos
seamos capaces de atribuirnos nada como realización nuestra; nuestra capacidad nos
viene de Dios, el cual nos capacitó para ser ministros de una alianza nueva: no de la
letra, sino del Espíritu; pues la letra mata, mientras que el Espíritu da vida.
Palabra de Dios.
Aleluya
R. Aleluya, aleluya, aleluya. V. Por propia iniciativa el Padre nos engendró con la palabra de la verdad, para que seamos como una primicia de sus criaturas. R.
Evangelio
El esposo está con ellos
+ Lectura del santo Evangelio según san Marcos.
En aquel tiempo, como los discípulos de Juan y los fariseos estaban ayunando, vinieron
unos y le preguntaron a Jesús:
«Los discípulos de Juan y los discípulos de los fariseos ayunan. ¿Por qué los tuyos
no?».
Jesús les contesta:
«¿Es que pueden ayunar los amigos del esposo, mientras el esposo está con ellos?
Mientras el esposo está con ellos, no pueden ayunar.
Llegarán días en que les arrebatarán al esposo, y entonces ayunarán en aquel día.
Nadie echa un remiendo de paño sin remojar a un manto pasado; porque la pieza tira del
manto –lo nuevo de lo viejo– y deja un roto peor.
Tampoco se echa vino nuevo en odres viejos; porque el vino revienta los odres, y se
pierden el vino y los odres; a vino nuevo, odres nuevos».
Palabra del Señor.