Evangelio
Bendito el que viene en nombre del Señor
+ Lectura del santo Evangelio según san Marcos.
Cuando se acercaban a Jerusalén, por Betfagé y Betania, junto al monte de los Olivos,
Jesús mandó a dos de sus discípulos, diciéndoles:
«Id a la aldea de enfrente y, en cuanto entréis, encontraréis un pollino atado, que nadie
ha montado todavía. Desatadlo y traedlo. Y si alguien os pregunta por qué lo hacéis,
contestadle: “El Señor lo necesita, y lo devolverá pronto”».
Fueron y encontraron el pollino en la calle atado a una puerta; y lo soltaron. Algunos de
los presentes les preguntaron:
«¿Qué hacéis desatando el pollino?».
Ellos les contestaron como había dicho Jesús; y se lo permitieron.
Llevaron el pollino, le echaron encima los mantos, y Jesús se montó. Muchos
alfombraron el camino con sus mantos, otros con ramas cortadas en el campo. Los que
iban delante y detrás, gritaban:
«¡Hosanna! ¡Bendito el que viene en nombre del Señor! ¡Bendito el reino que llega, el
de nuestro padre David! ¡Hosanna en las alturas!».
Palabra del Señor.
Evangelio
Bendito el que viene en nombre del Señor
+ Lectura del santo Evangelio según san Juan.
En aquel tiempo, la gran multitud de gente que había venido a la fiesta, al oír que Jesús
venía a Jerusalén, tomaron ramos de palmeras y salieron a su encuentro gritando:
«¡Hosanna! ¡Bendito el que viene en nombre del Señor, el Rey de Israel!».
Encontrando Jesús un pollino montó sobre él, como está escrito:
«No temas, hija de Sion; he aquí que viene tu Rey, sentado sobre un pollino de
asna».
Estas cosas no las comprendieron sus discípulos al principio, pero cuando Jesús fue
glorificado, entonces se acordaron de que esto estaba escrito acerca de él y que así lo
habían hecho para con él.
Palabra del Señor.